domingo, 27 de enero de 2008

El Madrid a 9 puntos

Al Madrid no lo detiene ni el amarillo, que es el color del azufre, del adulterio y de los herejes. Tampoco lo paró el Villarreal, que es un equipo estupendo que viste como murió Molière. Y no es que el líder no encuentre ni dificultades ni enemigos; es que salta sobre ellas y sobre ellos con la agilidad de esos atletas que vuelan sobre las vallas. Esa es la gran diferencia con el resto de equipos, los que aparecen nueve puntos atrás y mucho más lejos: la forma de resolver los problemas y deshacer los nudos. El Madrid se broncea con el sol que abrasa a otros equipos, se embellece con lo que apena a los demás.

Desde muchos puntos de vista era un partido para fallar. Conocer el empate del Barcelona incorporaba una obligación y desafiaba un destino demasiado evidente. La calidad del Villarreal exigía otro esfuerzo y el marcador por dos veces favorable reclamó una atención extraordinaria para no dejarse mecer y empatar. Pues cada una de esas pruebas fue superada con nota, con la audacia que permite salir de los embrollos a los héroes y a los campeones de Liga.

viernes, 25 de enero de 2008

El Racing roza las semifinales


La victoria ante el Athletic permite al equipo cántabro soñar con el pase a las semifinales de la Copa por primera vez en su historia. Los de Marcelino merecieron la victoria por juego y por ocasiones. Tchité y Smolarek, este último en fuera de juego, anotaron los dos goles del conjunto local.


La Copa sigue subiendo de temperatura. Llegaban los cuartos de final al Sardinero sin un pronóstico fijo. Racing y Athletic tenían ante sí el último escollo para meterse de lleno en la disputa de un título apreciado o denostado según el momento de la temporada y las condiciones de cada equipo. Las gradas del estadio santanderino presentaban un panorama acorde con la ocasión. Aficionados de uno y otro equipo abarrotaban el graderío con la intención de empujar un poco más a sus equipos hacia la gloria. Marcelino y Caparrós se olvidaron de las rotaciones y pusieron en liza toda la artillería disponible.

No me esperaba ese nivel ni de Federer




"Estuvo imparable, jugando a este nivel imposible", dijo Rafa Nadal sobre su verdugo en las semifinales de Australia, el francés Jo-Wilfried Tsonga, del que no esperaba esa gran actuación.

"No esperaba este nivel ni de Federer", dijo Nadal, quien admitió haberse sentido impresionado por la potencia de su rival. "Es rápido, explosivo, no es real que cada bola que tocaba fuera a mi revés con esa potencia y con una fuerza no habitual. Algunas de sus voleas de su revés fueron increíbles, jugando a ese nivel es difícil pararle y mejor que hoy será difícil que juegue. No puede jugar así siempre".

Nadal dijo que no estaba frustrado y que tampoco sintió impotencia, pero que apenas pudo hacer cambios. "No he podido entrar en el partido, no me daba tiempo, era todo un pim-pam-pum. Ante eso, uno puede sacar mejor, tirar más fuerte de derecha, pero esto es como una balanza y cuando un jugador está así, el otro baja. En estos casos lo único que se puede hacer es sacar mejor para que el partido se iguale más".